| El relato:
El Reventador, de 3.652 metros y situado a unos 95 kilómetros al este de Quito,
hizo erupción el domingo con potentes exhalaciones de gases, cenizas y rocas
incandescentes. La erupción generó una inmensa nube de ceniza que afectó a
nueve de las 22 provincias del país y en especial a Quito, que enfrentó una
pertinaz lluvia de restos de rocas pulverizadas e incluso debió suspender el
lunes sus actividades por la emergencia. Las autoridades estimaron que la urbe
registró la caída de al menos un millón de toneladas de ceniza entre el domingo
y el lunes, lo que afectó la provisión de servicios básicos, la circulación
de vehículos y amenazó la salud de sus 1,4 millones de habitantes. La nube
de ceniza -de unos 111 kilómetros- emitida el domingo por el volcán avanzaba
el martes sobre el Océano Pacífico con una velocidad promedio de 40 kilómetros
por hora. El volcán El Reventador -uno de los más activos del país- había hecho
erupción por última vez en 1976. El fenómeno natural en esa ocasión se extendió por
meses. fuente: www.elcomercio.com |